
Una persona que ingiera suficiente hierro diariamente, incluso personas que comen carne cada día, podría no absorber ese hierro.
Esta cuestión relativa a la absorción la veíamos en el anterior artículo. Puedes revisarlo clicando aquí y regresar para seguir leyendo.
Pero hay personas que, aunque sí que lo absorban, lo tienen a acumular en exceso, no se trata ya de una reserva sino de una acumulación, se conoce como hemocromatosis, es una enfermedad genética en la que el cuerpo absorbe y almacena más hierro del que necesita.
Estas personas han de tener cuidado de no excederse tomando alimentos con hierro, y es interesante que, cuando lo hagan, acompañen con un alimento rico en polifenoles, pues esto inhibirán esa carga de hierro.
Si padecemos esta condición de exceso de hierro debemos poner mucha atención con el alcohol , pues es altamente perjudicial, sobre todo en una situación de hígado de graso no alcohólico; antes nombramos posibles de causas de contextos inflamatorios que puede dar lugar a anemia, y vimos el hígado graso como una posible causa, pero también ocurre que el hígado graso no alcohólico es una condición incompatible con una cantidad elevada de hierro, por ello el organismo, evitando una concentración hepática de hierro, tiende a inhibir su absorción, y va a ser fundamental no exceder nuestros niveles del mismo, así como tener cuidado con las toxinas y metales pesados en general (metales tóxicos, sobre todo en casos de sobrecarga hepática, endotoxinas, una disbiosis intestinal.. son desencadenantes de exceso de hierro). Estas toxinas perjudican la hepcidina esa proteína que se fabrica en el hígado y que hace que el hierro se guarde, queda debilitada, de hecho las personas con hierro en sobrecarga, personas que tienen por ejemplo la ferritina en 250, tienen niveles muy bajos de hepcidina. Además la sobrecarga de hierro aumenta LDL y disminuye HDL.
La recomendación para este tipo de situaciones suele ser donar sangre. Las flebotomías son algo interesante cuando una persona tiene unos valores de ferritina de por ejemplo 400 ng/l. Una persona con hígado graso no alcohólico podrá recibir en algunos casos algunas pautas de su médico en relación a este tipo de donaciones, para lograr mejorar su síndrome metabólico corrigiendo su exceso de hierro. Pero se trata de una situación que siempre deberá supervisar el facultativo médico que lleva el control de las analíticas de esta persona.
Otras recomendaciones convenientes para una persona con hemocromatosis son, por supuesto, reducir el hierro, especialmente el hierro hemo, es decir, el procedente de producto animal, y en cuanto al no hemo, que es el vegetal, para reducir su absorción será interesante evitar los suplementos de vitamina C, así como las frutas cítricas, pues promueven la absorción de ese hierro, y será recomendable consumir las no cítricas, porque éstas disminuyen la ferritina, así como lo hace el té, concretamente el negro, debido a los polifenoles que contiene. También se deberá reducir el consumo de alcohol, y también deberán evitarse sartenes de hierro fundido o de acero inoxidable.
Además, debemos tener en cuenta que el hierro en sobrecarga favorece la resistencia a la insulina, por lo que no olvidemos que atendiendo a los correctos niveles de hierro prevenimos una posible diabetes, entre otras cosas.
En el próximo artículo veremos un nutriente que es fundamental en el organismo para que el hierro circule correctamente y no tengamos este exceso de hierro.
En el artículo anterior vimos en profundidad cuestiones relativas a la falta de hierro, como son la absorción del hierro, o la anemia por inflamación (toda la situación relativa a autoinmunidad, etc..). Clica aquí para revisarlo.
Y a continuación, vamos a ver el abordaje en medicina integrativa de problemas con hierro y ferritina mediante nutrientes. Clica aquí para verlo
Este contenido tiene un enfoque meramente didáctico y no pretende proporcionar indicaciones médicas específicas. Cada individuo es único y las necesidades pueden variar considerablemente. Por lo tanto, es imprescindible tener en cuenta que cualquier decisión relacionada con la dieta, la suplementación o el uso de medicamentos debe ser tomada bajo la supervisión y guía de un profesional de la salud cualificado.
© 2023. Laura González. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de este texto sin autorización previa por escrito de la autora.
Laura González es experta en medicina de extremo oriente y nutrición integrativa, certificada en evidencia científica sobre microbiota intestinal, ha trabajado durante años con procesos oncológicos en colaboración médica y ha sido la coordinadora de un departamento de coaching en cocina saludable en área clínica internacional donde fue elegida talento del año en 2017.
REFERENCIAS Y ESTUDIOS:
Lee-Robichaud H, Thomas K, Morgan J, Nelson RL. (2013). Iron supplementation for women during pregnancy. Cochrane Database of Systematic Reviews, (7), CD003094. doi: 10.1002/14651858.CD003094.pub3.
Schmidt PJ, et al. (2021). Serum hepcidin and iron status markers as possible predictors of oxidative stress in children and adolescents supplemented with iron. Nutrients, 13(3), 903. doi: 10.3390/nu13030903.
Vagdatli E, et al. (2021). Anemia of chronic disease and inflammation. Acta Clinica Belgica, 76(1), 30-33. doi: 10.1080/17843286.2020.1841911.
Casu C, & Nemeth E. (2021). Hepcidin agonists as therapeutic agents. Hemasphere, 5(6), e574. doi: 10.1097/HS9.0000000000000574.
Kanapuru B, Ershler WB. (2021). Anemia of chronic disease in older adults. Clin Geriatr Med, 37(2), 191-202. doi: 10.1016/j.cger.2020.11.006.
Nairz M, et al. (2010). Iron and innate antimicrobial immunity-Depriving the pathogen, defending the host. Journal of Trace Elements in Medicine and Biology, 24(4), 237-247. doi: 10.1016/j.jtemb.2010.02.009.
👇🏽
Cuénteme aquí en qué puedo ayudarle